Trump despidió a empleados del Departamento de Justicia por represalias a su investigación, que lo llevaron a ser culpable por 34 delitos de los cuales fue encontrado culpable, según las informaciones judiciales y por parte de los medios de comunicación.
Los funcionarios despedidos del Departamento de Justicia, despedidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son: Molly Gaston, J.P. Cooney, Anne McNamara y Mary Dohrmann
Estos funcionarios colaboraron en la investigación llevada a cabo por el fiscal especial Jack Smith, la cual resultó en acusaciones contra Trump por la gestión de documentos clasificados y su relación con el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Tras su victoria electoral en noviembre de 2024, estos cargos fueron desestimados siguiendo la política de no procesar a presidentes en el cargo.
La decisión de despedir a estos funcionarios ha sido justificada por el fiscal general en funciones, James McHenry, argumentando falta de confianza en su capacidad para implementar fielmente la agenda del presidente.
Esta medida ha generado controversia, siendo calificada por algunos como «inaceptable» y contraria al estado de derecho y a la democracia, ya que se considera una represalia que podría tener un efecto amedrentador sobre la fuerza laboral del Departamento de Justicia y socavar futuras investigaciones de actos indebidos por parte de funcionarios públicos.
El tema generó gran debate sobre la independencia del Departamento de Justicia y la influencia que un presidente puede tener sobre el sistema judicial. Estos actos de despido o reubicación también fueron vistos como intentos de frenar o socavar investigaciones que podrían perjudicar a su




