Andrei Badalov, vicepresidente de la petrolera rusa Transneft, murió al caer de la ventana desde un piso 17 de su casa en Moscú, según reportes desde ese país. La policía habla de un presunto «suicidio».
Fuentes policiales informaron a medios rusos que, al parecer, acabo con su vida, aunque las investigaciones todavía están en curso.
Como dato curioso la muerte del empresario, se une a la lista de funcionarios que han muerto en circunstancias sospechosas desde que el gobierno del presidente Vladimir Putin impulsó la invasión a Ucrania en 2022.
El cuerpo de Badalov, según la agencia de noticias TASS, fue encontrado por un guardia de seguridad bajo las ventanas de su domicilio, en la ruta Rublevskoye, en el oeste de la capital rusa.
Se sabe además que vivía en el décimo piso, pero se precipitó desde el piso 17, a una altura estimada de 55 metros para impactar con el piso, por lo que perdió la vida de manera instantánea.
También, el magnate ruso se sabe estaba casado y tenía dos hijas. A partir de acá se conoce poco más de las causas de su muerte, alternativamente a la versión oficial que decidió acabar con su vida.







