Según el Ministerio de Defensa de Afganistán, la operación militar denominada “Operación Radd-ul-Zulm” (Rechazo a la Opresión) comenzó alrededor de las 21:00 horas del jueves con ataques coordinados contra posiciones militares a lo largo de la Durand Line, la frontera de facto que separa a Afghanistan y Pakistan.
Ataques y enfrentamientos
El gobierno talibán afirmó que durante la ofensiva: Fueron capturados siete puestos de control paquistaníes, dos drones fueron derribados, al menos 44 soldados de Pakistán murieron en los combates más recientes.
Las autoridades afganas justificaron la ofensiva como respuesta a lo que calificaron como ataques aéreos continuos del ejército paquistaní y la muerte de civiles afganos.
Civiles atrapados en los combates
Habitantes de zonas fronterizas relataron momentos de intenso miedo durante la noche por el uso de armamento pesado, morteros y ataques aéreos. Provincias como Paktia, Kunar, Nangarhar, Khost y Kandahar fueron algunas de las más afectadas por los combates.
Según Kabul, desde el 26 de febrero murieron entre 250 y 260 soldados paquistaníes y más de 100 han resultado heridos, mientras que las bajas talibanas serían menos de 20 combatientes.
Versiones contradictorias
Por su parte, Pakistan sostiene que ha causado más de 500 bajas entre combatientes talibanes, además de 696 heridos y la destrucción de 226 puestos de control en su territorio.
Las cifras independientes más confiables provienen de United Nations, que confirmó al menos 56 civiles afganos muertos, incluidos 24 niños y seis mujeres, y 139 heridos desde el inicio de la escalada.




