Al menos 15 personas murieron y unas 200 fueron secuestradas tras un ataque perpetrado por el grupo yihadista Islamic State West Africa Province (ISWAP) en el noreste de Nigeria, según confirmaron este viernes fuentes militares y milicianos que colaboran con el Ejército.
El ataque ocurrió la madrugada del miércoles en la localidad de Ngoshe, en la zona de Gwoza, dentro del estado de Borno State. Los insurgentes atacaron una base militar y un campamento de desplazados.
Según Sumaila Haruna, integrante de la Civilian Joint Task Force, decenas de combatientes de ISWAP irrumpieron en la comunidad y sembraron el pánico entre los habitantes.
Haruna indicó que la mayoría de los secuestrados son mujeres y niños, mientras que numerosos sobrevivientes huyeron hacia comunidades del vecino Cameroon.
Combates con el Ejército
Un teniente del Ejército nigeriano, integrante de la operación militar Operation Hadin Kai, confirmó que los insurgentes también atacaron posiciones militares en Ngoshe y en la localidad cercana de Pulka.
Durante los enfrentamientos, 12 soldados murieron, aunque posteriormente las fuerzas de seguridad lograron interceptar y abatir a más de 50 combatientes yihadistas, según el oficial.
Violencia persistente en la región
El noreste de Nigeria vive desde 2009 una insurgencia encabezada por el grupo extremista Boko Haram, cuya violencia se intensificó en 2016 tras la aparición de su escisión, el ISWAP. Ambos grupos buscan imponer un Estado islámico en el país.
Según datos gubernamentales y de United Nations, el conflicto ha provocado más de 35,000 muertes y cerca de 2.7 millones de desplazados, principalmente en Nigeria y en países vecinos como Camerún, Chad y Niger.
Además, en el noroeste del país también opera el grupo Lakurawa, presuntamente vinculado al Islamic State Sahel Province, responsable de ataques en los estados de Kebbi State y Sokoto State.




