El Gobierno de Estados Unidos anunció que autorizará la reventa de crudo y otros productos petroleros de origen venezolano al sector privado cubano con fines comerciales y humanitarios, en medio de una grave crisis energética en la isla.
La medida fue detallada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que precisó que se otorgarán licencias especiales para permitir estas transacciones, siempre que los envíos de petróleo apoyen al pueblo cubano y no beneficien directamente al gobierno o a las fuerzas armadas de Cuba.
Este cambio en la política responde a la suspensión del suministro de petróleo desde Venezuela, que fue el principal proveedor de Cuba durante más de dos décadas y dejó de enviar crudo tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses a principios de enero, explicó la OFAC.
La decisión busca aliviar los agudos problemas de abastecimiento de combustible en Cuba, que han afectado el transporte, los servicios de salud y el suministro eléctrico en todo el país.
Los permisos facilitarán que compañías intermediarias vendan petróleo venezolano en la isla sin necesidad de estar establecidas en Estados Unidos.




