El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves un paquete adicional de US$ 6 millones en asistencia humanitaria para Cuba, en medio de un contexto de crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y La Habana.
La ayuda, que se suma a los US$ 3 millones enviados tras el paso del huracán Melissa en 2025, se destinará principalmente a personas en las regiones orientales de la isla afectadas por el ciclón.
Los suministros incluyen alimentos básicos como arroz, frijoles, pasta y latas de atún, lámparas solares, kits de higiene y otros artículos esenciales, que serán distribuidos a través de la Iglesia católica y la red Caritas, según detalló un alto funcionario del Departamento de Estado.
Jeremy Lewin, subsecretario para Asistencia Exterior y Asuntos Humanitarios del Departamento de Estado, aseguró que el mecanismo de entrega busca que la ayuda llegue “directamente al pueblo cubano” y que no sea interferida por las autoridades.
El anuncio se produce en un momento de fuerte presión de la administración del presidente Donald Trump sobre el gobierno de Cuba, incluido el intento de reducir o cortar el suministro de petróleo a la isla mediante sanciones y amenazas de aranceles a países que sigan exportando combustible a ese país.
Aunque Estados Unidos sostiene que las restricciones energéticas no están relacionadas con la asistencia humanitaria, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel y otros funcionarios de la isla han calificado estas medidas de “bloqueo energético”.
Afirmando que agravan la escasez de combustible y afectan a servicios básicos como electricidad y transporte.




