En una incursión israelí en un poblado al sur de Siria, parcialmente tomado por fuerzas de ese país, resultó en un saldo de 13 personas muertas, según reportes entre ellas hay civiles.
Según funcionarios sirios y la agencia estatal de noticias SANA, las fuerzas israelíes asaltaron el viernes la aldea de Beit Jin con la intención de detener a hombres de la localidad, pero abrieron fuego cuando se enfrentaron a los residentes, lo que también provocó que decenas de familias huyeran de la zona.
El Ministerio de Asuntos Exteriores sirio definió el ataque como una «horrible masacre». Las fuerzas de la nación hebrea tienen presencia en la zona los Altos del Golán, capturados en 1967 durante la Guerra de los Seis Días y anexionados en 1981 (anexión no reconocida internacionalmente), en el que rara vez realizarían este tipo de actividades adentrándose en Siria.
Israel declaró el viernes que había llevado a cabo una operación en Beit Jin para detener a miembros del grupo militante Jamaa Islamiya que planeaban ataques con artefactos explosivos improvisados y cohetes contra Israel. Según el comunicado, otros militantes abrieron fuego contra las tropas, hiriendo a seis soldados, y las fuerzas respondieron al fuego, apoyadas por la aviación.
Según Israel, la operación ha concluido, todos los sospechosos han sido detenidos y varios militantes han muerto.




