La 98ª edición de los Premios Óscar se celebrará en un clima de alta tensión política y social, en medio de debates sobre migración en Estados Unidos, conflictos internacionales y una creciente polarización que también ha alcanzado a la industria cinematográfica.
La ceremonia tendrá lugar en el Dolby Theatre, en la ciudad de Los Ángeles, donde se espera que parte de la comunidad artística utilice la alfombra roja y el escenario para expresar posiciones políticas, retomando una tradición histórica de protestas durante la gala.
Activismo en la alfombra roja
En los últimos meses, varios artistas han manifestado su postura frente a las políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizando el pin “ICE Out”, un símbolo de rechazo a las deportaciones masivas.
Asimismo, otros miembros de la industria han llevado pines con el mensaje “Artists4Ceasefire”, una iniciativa que promueve un alto el fuego y el envío de ayuda humanitaria en Gaza, en relación con el conflicto en Medio Oriente.
Seguridad reforzada para la gala
El contexto internacional también ha impactado la organización del evento. Las autoridades reforzaron la seguridad en los alrededores del teatro tras una alerta del FBI sobre un posible ataque con drones en California.
Sin embargo, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró posteriormente que no existe una amenaza concreta contra el país, aunque el dispositivo de seguridad para la ceremonia se mantendrá elevado.
Artistas que han alzado la voz
Entre las figuras que han expresado posiciones más críticas sobre la situación internacional destacan los actores Javier Bardem, Mark Ruffalo y Wagner Moura.
Bardem ha manifestado su apoyo a la población palestina y ha pedido sanciones contra Israel, mientras que Ruffalo ha respaldado iniciativas dentro de la industria para cuestionar vínculos con productoras relacionadas con el conflicto.
Por su parte, Moura —nominado este año a mejor actor por la película The Secret Agent— ha centrado su discurso en la defensa de los trabajadores migrantes que forman parte de la industria del entretenimiento.
Entre el espectáculo y la política
El presentador de la ceremonia, el comediante Conan O’Brien, aseguró que la gala buscará encontrar un equilibrio entre el entretenimiento y el contexto internacional que rodea la premiación.
“Creo que lo que está sucediendo en el mundo será un equilibrio muy fino entre entretener a la gente y reconocer algunas de las realidades”, expresó durante una rueda de prensa previa al evento.




