SAN SALVADOR, julio de 2026. En el marco del Día Mundial del Pollo Frito, Pollo Campestre, la emblemática cadena de restaurantes 100 % salvadoreña, reafirma su compromiso con el bienestar del país. Para ello, anunció una iniciativa junto a la Fundación Salvadoreña para la Salud y Desarrollo Humano (FUSAL), con la que llevará momentos de alegría y convivencia a cientos de familias salvadoreñas.
Con más de cuatro décadas de trayectoria, la marca nacida en San Miguel ha evolucionado de forma constante. Durante ese tiempo, ha modernizado sus sucursales y fortalecido su presencia hasta convertirse en un referente del servicio rápido en El Salvador.
Actualmente, opera más de 70 sucursales y genera empleo para más de 3,000 colaboradores. Gracias a esta sólida presencia, impulsa acciones que benefician a las comunidades y reflejan cómo el crecimiento empresarial puede traducirse en bienestar para las familias salvadoreñas.
La preferencia de miles de clientes permite a Pollo Campestre servir millones de piezas de pollo cada año. Ahora, la compañía decidió transformar ese alcance en una oportunidad para compartir con quienes más lo necesitan. Por ello, estableció una alianza estratégica con FUSAL para ampliar su impacto social.
Una celebración con propósito y corazón
Como parte de esta colaboración, Pollo Campestre organizó una jornada de convivencia junto a FUSAL. La actividad reunió a más de 500 niños y 472 madres de familia de comunidades atendidas por la fundación en La Libertad, Sonsonate y Usulután.
Además, la iniciativa llegó a 16 comunidades donde FUSAL desarrolla programas sociales. De esta manera, la celebración extendió su impacto a diferentes zonas del país.
Para hacer posible la actividad, colaboradores de Pollo Campestre se integraron a la red de voluntarios de FUSAL. Juntos trabajaron para llevar alimentos, compartir momentos especiales y fortalecer los vínculos con las familias participantes.
Con esta acción, la empresa busca que el Día Mundial del Pollo Frito trascienda su dimensión comercial. La iniciativa promueve la solidaridad y convierte la fecha en una oportunidad para generar sonrisas, fortalecer la convivencia y sembrar esperanza en las comunidades.
A su vez, representantes de FUSAL destacaron el valor de las alianzas entre la empresa privada y las organizaciones sociales. Según señalaron, este tipo de esfuerzos fortalece el trabajo comunitario y amplía el alcance de los programas de apoyo.
“Para FUSAL, las alianzas con empresas que tienen un verdadero arraigo local y un fuerte compromiso social son fundamentales para ampliar nuestro impacto en las comunidades. En el marco de nuestro 40 aniversario, esta jornada cobra un significado aún más especial porque nos permite celebrar cerca de las familias salvadoreñas”, afirmó Melody Salinas, gerente de Relaciones Institucionales de FUSAL.
Con esta iniciativa, Pollo Campestre reafirma su compromiso de crecer junto a las familias salvadoreñas. Asimismo, demuestra que una marca líder puede convertirse en un agente de transformación social. A través de su alcance, talento humano y cercanía con la población, contribuye a generar más oportunidades y esperanza para las comunidades.




