El discurso del presidente Nayib Bukele del 1 de junio de 2025, pronunciado en conmemoración de su primer año de gobierno en su segundo mandato, destacó los logros de su administración y reafirmó su compromiso con la transformación de El Salvador, enfatizando los avances en seguridad y la necesidad de abordar los retos económicos.
Algunas frases destacadas de su discurso, destaca sus señalamientos contra el país por parte de la cuestionada comunidad internacional, quienes, en algunos casos, han dejado evidencia de su intervencionismo en los asuntos internos del país y su vinculación con ONG´s fachada con agendas de ataque al gobierno central.
“Nos decían que el crimen era parte necesaria de nuestra sociedad y que derrotarlo era imposible”, refiriéndose a cómo su gobierno desafió las expectativas al reducir significativamente la violencia generada por las pandillas.
El mandatario salvadoreño, enfatizó que, tras haber abordado el problema de la inseguridad, el enfoque de su segundo mandato está puesto en “sanar” la economía, un desafío que reconoció como prioritario en su discurso de investidura de 2024. Hizo un llamado a la población a respaldar las decisiones de su gobierno, comparando las medidas económicas necesarias con una “medicina amarga” que debe seguirse al pie de la letra para lograr resultados, similar a los obtenidos en seguridad.
Además, el presidente destacó el cambio de paradigma que su administración impulsa, no solo para El Salvador sino como un ejemplo para América Latina, afirmando: “No estamos solamente cambiando un país, estamos cambiando un paradigma”. También resaltó la presencia de representantes internacionales en su investidura de 2024, como una muestra del reconocimiento global a su gobierno.
El discurso también incluyó un juramento simbólico, donde pidió a los presentes levantar la mano y comprometerse a defender “incondicionalmente” el proyecto de nación, siguiendo cada paso sin quejarse y pidiendo sabiduría divina para lograr otro “milagro” para El Salvador.
No se detallaron anuncios específicos de nuevas políticas en las fuentes disponibles, pero se espera que Bukele continúe impulsando medidas para mejorar la economía, manteniendo el estado de excepción que ha sido clave en su estrategia de seguridad, con un respaldo popular del 85% según encuestas recientes.




