Relatos de soldados ucranianos rendidos sin disparar un tiro

Relatos de soldados ucranianos, luego de rendirse ante ejército ruso sin disparar un solo tiro. Estos son los testimonios de soldados del Ejército de Ucrania que se rindieron a las tropas rusas sin resistirse

«NO PUDE DISPARAR UN SOLO TIRO«

Ametrallador en Velika Novosilka, recientemente liberado por Rusia tras 3 años de operativo militar:

«Me dijeron que saliera. Levanté las manos y salí. Salí yo primero. Luego, el otro que estaba conmigo. Lo habían herido junto con otros 300 por las granadas. Así es cómo me rendí […]. No tuve ocasión de disparar un solo tiro».

«ERA NUESTRA PRIMERA MISIÓN»

Serguéi Shcherba se rindió desde el principio:

«Ni siquiera nos dimos cuenta de que el asalto a nuestras posiciones había empezado. Varios drones flotaban encima nuestro creando un fuerte zumbido alrededor. No podíamos oír nada. Lo único que oíamos era una voz diciendo que todos los de la ‘madriguera’ debíamos salir o empezarían a lanzarnos granadas».

«LANCÉ LA AMETRALLADORA A UN LADO Y ME RENDÍ»

Vladímir Dmish se rindió en la provincia de Kursk sin luchar cuando se le acercaron soldados rusos:

«El tiroteo empezó cuando estaba corriendo, y oí a alguien critar ‘contraseña’.  Dije: ‘No sé la contraseña’. Y gritó: ‘¡Ríndase!’. Así que tiré la ametralladora a un lado y me rendí».

«SOLO HABÍA 3 ROBOCOPS CON PALAS»

Óleg Ajmetov criticó a su comandancia por dejarles desarmados:

«Nuestro comandante nos había dejado con palas. ¿No sabían que vendría una ofensiva? Es obvio hasta para un idiota. ¿Cómo es posible que solo una hora después de que se marcharan empezara la ofensiva? Nos obligaron a los soldados a salir con palas. Creo que era una trampa. Solo fuimos un anzuelo, carne de cañón para atraer a vuestros soldados.

A muchos los mataron cuando salieron. Los rusos vieron que solo éramos un anzuelo, sin armas automáticas, y estaban atónitos. Decían: ‘Avanzamos pensando que eran paracaidistas u otras unidades manteniendo la posición, y en su lugar nos encontramos a tres robocops con palas'».

«GRITAMOS INMEDIATAMENTE QUE NOS RENDÍAMOS»

Vladímir Nikolnikov se rindió también en Kursk:

«Tan pronto nos dimos cuenta de que se acercaban, empezamos a gritar inmediatamente que nos rendíamos […]. Todos nos rendimos, dejamos nuestras armas y salimos».

«NO HABÍA NADIE A QUIEN SERVIR»

A Vasiliy Yurkiv le movilizaron a la fuerza y pasó 3 días en el frente hasta que pudo rendirse a la primera oportunidad que tuvo:

«No había nadia a quien servir, es solo eso. Me dijeron: ‘Agarra tus cosas, nos vamos. El auto está aquí. Entra’. Luego me llevaron rápido al centro de reclutamiento militar. Ni siquiera pasé por la comisión. Después de solo tres días en el campo de tiro, estaba ya en batalla. […]. Vi a los vuestros, me acerqué a ellos sin ninguna arma, les saludé y me rendí».

Compartir