La presidente de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este jueves que su país “no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”, en un mensaje pronunciado en medio de las crecientes presiones que Estados Unidos ejerce sobre gobiernos de América Latina.
Las declaraciones fueron realizadas hacia el cierre de su discurso con motivo del aniversario de la Constitución de 1917, un acto de alto simbolismo político e institucional.
Aunque la mandataria no mencionó directamente a Estados Unidos, su mensaje se produce en un contexto regional marcado por la estrategia del gobierno del presidente Donald Trump para ampliar su influencia.
Washington intensificó en los últimos meses su presión diplomática y económica sobre varios países de la región, en particular en temas energéticos y de política exterior. Entre esos esfuerzos se encuentran las advertencias y amenazas de sanciones dirigidas a naciones que mantengan o amplíen vínculos con Cuba, especialmente en lo relacionado con el suministro de petróleo a la isla.
México ha sostenido históricamente una política exterior basada en los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, y ha mantenido relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba, incluida la cooperación energética.
En ese contexto, el mensaje de Sheinbaum es interpretado como una señal de respaldo a la soberanía mexicana frente a presiones externas.
El pronunciamiento ocurre además después que Estados Unidos diera a conocer, a finales de 2025, una nueva estrategia de seguridad nacional que identifica a América Latina como una región clave para sus intereses geopolíticos, energéticos y de seguridad.




